sábado, 6 de julio de 2013

9 de Julio


 

¿Qué sucedió el 9 de Julio?

Los representantes de las Provincias Unidas en Sudamérica, reunidos en Congreso General en la ciudad de San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816 declaran su voluntad de romper los vínculos que las unían a España y su condición de nación soberana e independiente.

Contexto político y socio-económico

El marco internacional en el cual se desarrolló el Congreso General Constituyente de 1816, era más adverso de lo que podían esperar los defensores de la causa independentista. Una vez resuelta la situación política europea tras la derrota de Napoleón en Waterloo por las tropas británicas y frente al ejército prusiano el 18 de junio de 1815, el monarca español Fernando VII, restituido al trono en 1813, tuvo las manos libres para abocarse a los problemas que enfrentaba España en América. Ese mismo año también se firmó el tratado conocido como “La Santa Alianza” entre Austria, Prusia y Rusia, a quienes pronto se sumaría Inglaterra. Este pacto buscaba garantizar el mantenimiento del orden absolutista y reprimir cualquier intento de alterar la situación política de la Europa de la Restauración. 

En el ámbito de las colonias españolas la situación no era mejor. En Chile, luego del desastre de la batalla de Rancagua de octubre de 1814, O´Higgins y los suyos debieron cruzar la cordillera para refugiarse en Mendoza. José María Morelos, sacerdote líder de los independentistas, fue fusilado por los realistas en 1815 en México. Mientras que en la Capitanía de Venezuela y el Virreinato de Nueva Granada, una expedición española al mando de Pablo Morillo consiguió quebrar la defensa de los patriotas; esa reconquista llevó al exilio a Simón Bolívar.

La situación interna también era compleja y por los enfrentamientos entre varias provincias y el Directorio, el Congreso Constituyente se efectuó sin la presencia de las provincias bajo la influencia de Artigas (la Banda Oriental, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Córdoba) en franca oposición con Buenos Aires. Pocos meses antes, a fines de noviembre de 1815, tiene lugar la batalla de Sipe-Sipe, derrota patriota que redundaría en la pérdida definitiva del Alto Perú y dejaría al norte argentino en una situación crítica frente al poder realista, que se aprestaba para avanzar sobre Tucumán. En suma, hacia 1815 el proceso emancipador inaugurado el 25 de mayo de 1810 sólo se mantenía en la parte sur del antiguo Virreinato y la vieja metrópoli buscaba reconquistar sus anteriores dominios en tierras americanas.